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12 KPIs de mantenimiento: fórmulas, rangos objetivo y cómo medir

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Redacción técnica PM Run
25 de junio de 2026
12 KPIs de mantenimiento: fórmulas, rangos objetivo y cómo medir

Los indicadores de mantenimiento son métricas que miden el desempeño de los activos y del equipo de mantenimiento en cuatro dimensiones: confiabilidad, disponibilidad, costo y calidad de la ejecución. Sin ellos, la gestión decide por percepción; con ellos, decide por hecho. Esta guía reúne los 12 indicadores que una gestión de mantenimiento madura acompaña, cada uno con la fórmula escrita en texto, el rango objetivo cuando existe una referencia confiable y la trampa de medición: lo que el número esconde cuando el registro es deficiente.

Antes de la lista, un principio que sostiene todo lo que viene a continuación: el indicador no nace en el tablero, nace en la orden de mantenimiento. La orden de servicio es la célula madre de la información, y la calidad de cualquier KPI es directamente proporcional a la seriedad con que se completa en campo. Volveremos a este punto después de la lista.

Tabla maestra: los 12 indicadores y sus fórmulas

N.ºIndicadorFórmula en textoUnidadMejor cuando
1MTBFTiempo total de operación ÷ número de fallasHorasSube
2MTTRTiempo total de reparación ÷ número de fallasHorasBaja
3Disponibilidad físicaHoras en condiciones de operar ÷ horas totales del período × 100%Sube
4OEEDisponibilidad × performance × calidad × 100%Sube
5BacklogHH de las órdenes en cartera ÷ HH disponible por semanaSemanasEstable entre 2 y 4
6Índice de correctivoHH en correctivos ÷ HH total de mantenimiento × 100%Baja
7Cumplimiento del plan preventivoPreventivos ejecutados a tiempo ÷ preventivos programados × 100%Sube
8Cumplimiento de la programaciónÓrdenes ejecutadas según lo programado ÷ órdenes programadas × 100%Sube
9Índice de retrabajoHH en órdenes reabiertas ÷ HH total trabajado × 100%Baja
10Costo de mantenimiento sobre facturaciónCosto total de mantenimiento ÷ facturación bruta × 100%Baja con disponibilidad estable
11Costo sobre valor de reposición (CPMV)Costo anual de mantenimiento del activo ÷ valor de reposición del activo × 100%Baja
12Wrench time (tiempo efectivo)Horas de ejecución efectiva ÷ horas totales de la jornada × 100%Sube

1. MTBF (tiempo medio entre fallas)

El MTBF (Mean Time Between Failures) es el termómetro de la confiabilidad: mide cuánto tiempo, en promedio, un equipo reparable opera entre una falla y la siguiente.

Fórmula: MTBF = tiempo total de operación ÷ número de fallas del período.

Cómo medir: usa el tiempo de operación real (descontando paradas), cuenta solo las fallas no planificadas y estratifica por equipo o familia. Un MTBF creciente es la señal más clara de que los correctivos están disminuyendo.

Rango objetivo: no existe un valor universal; el número depende del tipo de activo, del régimen de operación y de la criticidad. La referencia correcta es el histórico del propio equipo y de los equipos hermanos de la planta.

La trampa: las fallas resueltas sin orden de servicio no entran en la cuenta, y el MTBF queda artificialmente alto. El indicador mide lo que se registró, no lo que ocurrió.

2. MTTR (tiempo medio para reparar)

El MTTR (Mean Time To Repair) mide la mantenibilidad: la rapidez con que el equipo devuelve el activo a operación después de una falla.

Fórmula: MTTR = tiempo total de reparación ÷ número de fallas del período.

Cómo medir: el reloj va desde la parada del equipo hasta el retorno a operación, incluyendo diagnóstico y esperas. Esa amplitud es lo que vuelve útil al MTTR: delata procesos de soporte deficientes (falta de pieza, de herramienta, de procedimiento), no solo la habilidad del técnico.

Rango objetivo: cuanto menor, mejor, siempre comparando con el histórico del propio activo.

La trampa: el registro hecho de memoria al final del turno transforma los horarios en estimación y el indicador en ficción.

3. Disponibilidad física

La disponibilidad física es el producto final que el mantenimiento entrega a la operación: la fracción del tiempo en que el equipo está en condiciones de producir.

Fórmula: Disponibilidad física = horas en condiciones de operar ÷ horas totales del período × 100. En la forma intrínseca, calculada a partir de los indicadores anteriores: MTBF ÷ (MTBF + MTTR) × 100.

Cómo medir: define con la operación qué cuenta como indisponibilidad de mantenimiento (la parada por falta de materia prima, por ejemplo, no es del mantenimiento) y mantén el criterio estable a lo largo del tiempo.

Rango objetivo: se define por contrato con la operación y varía por sector y por criticidad del activo. Más importante que perseguir un número absoluto es garantizar un criterio de medición consistente.

La trampa: cambiar el criterio de lo que es "parada de mantenimiento" a mitad del año crea una mejora de indicador que ninguna máquina sintió.

4. OEE (efectividad global del equipo)

El OEE (Overall Equipment Effectiveness), consolidado por la metodología TPM, mide la efectividad total del equipo combinando la visión del mantenimiento con la de la producción.

Fórmula: OEE = disponibilidad × performance × calidad × 100. En texto: la fracción del tiempo en que el equipo operó, multiplicada por la fracción de la velocidad nominal que alcanzó, multiplicada por la fracción de productos buenos en la primera pasada.

Cómo medir: los tres factores vienen de fuentes diferentes (paradas, conteo de producción, rechazo), lo que vuelve al OEE especialmente sensible a la calidad del registro de cada uno.

Rango objetivo: depende del proceso y del régimen; el valor del indicador está en revelar dónde vive la pérdida: rotura, microparada, baja velocidad o rechazo.

La trampa: un equipo puede estar mecánicamente disponible y aun así destruir el OEE con microparadas y baja velocidad. Para el mantenimiento, la parcela controlable es la disponibilidad; tratarla bien es la mayor contribución del PCM al índice.

5. Backlog

El backlog mide el acumulado de servicios en cartera: la relación entre la demanda registrada y la capacidad del equipo para atenderla.

Fórmula: Backlog = suma del HH de las órdenes en cartera ÷ HH disponible del equipo por semana. El HH disponible es el HH total multiplicado por el factor de productividad, porque ningún mantenedor dedica el 100% de la jornada a órdenes.

Cómo medir: incluye órdenes planificadas, pendientes, programadas y ejecutadas sin cierre; estratifica por especialidad para hallar cuellos de botella.

Rango objetivo: referencias de mercado como Engeteles y Fracttal sitúan el rango saludable entre 2 y 4 semanas. Por debajo de eso falta frente de trabajo programable; por encima, la fila crece y la priorización se vuelve reactiva.

La trampa: una cartera sin depuración y el registro atrasado inflan el numerador, y la conclusión apresurada ("falta gente") ataca el problema equivocado.

6. Índice de mantenimiento correctivo

El índice de correctivo muestra cuánto del esfuerzo del equipo se consume reaccionando a fallas, en lugar de prevenirlas.

Fórmula: Índice de correctivo = HH aplicado en órdenes correctivas ÷ HH total de mantenimiento × 100.

Cómo medir: la clasificación del tipo de orden debe ser disciplinada. El correctivo planificado (falla identificada, intervención programada) y el correctivo de emergencia tienen impactos muy diferentes y merecen lectura separada.

Rango objetivo: en la experiencia de PM Run, cuando más de la mitad del HH del equipo va al correctivo, el PCM pierde la capacidad de programar: la agenda pasa a ser dictada por las roturas, el backlog se infla y el costo se dispara. El movimiento saludable es el correctivo de emergencia cediendo espacio, mes a mes, al trabajo planificado.

La trampa: las plantas que clasifican todo como correctivo (o todo como preventivo) para simplificar el registro vuelven inútiles este indicador y el siguiente.

7. Cumplimiento del plan preventivo

Este indicador responde si el plan de mantenimiento sale del papel: cuánto de lo programado como preventivo ocurrió de hecho a tiempo.

Fórmula: Cumplimiento del plan = preventivos ejecutados a tiempo ÷ preventivos programados en el período × 100.

Cómo medir: define una tolerancia de plazo explícita (por ejemplo, ejecutado dentro de la semana programada) y mantén el criterio fijo.

Rango objetivo: lo más cerca posible del 100%. El preventivo aplazado de forma sistemática es el primer eslabón de la cadena que termina en rotura, correctivo de emergencia y MTBF cayendo.

La trampa: cumplir el plan no prueba que el plan sea bueno. Un plan copiado del manual, sin adherencia a la realidad del activo, puede cumplirse al 100% y ser 0% eficaz. Este indicador se lee en par con el MTBF: plan cumplido con MTBF cayendo es plan equivocado.

8. Cumplimiento de la programación

Mientras el indicador anterior mira el plan preventivo, este mide la adherencia de la ejecución a la programación semanal en su conjunto: ¿la promesa que el PCM hizo para la semana se entregó?

Fórmula: Cumplimiento de la programación = órdenes ejecutadas según lo programado ÷ órdenes programadas en la semana × 100.

Cómo medir: congela la programación en el cierre (la foto del viernes) y compárala con lo ejecutado. Las órdenes que entraron después son quiebre de programación, aunque se hayan ejecutado.

Rango objetivo: cuanto mayor, mejor; el valor del indicador está en la tendencia y en el análisis de los motivos de desvío (urgencias, falta de material, liberación negada).

La trampa: programar por lo bajo para "alcanzar la meta" crea un indicador bonito y un equipo ocioso. El par de lectura aquí es el backlog: cumplimiento alto con backlog creciendo indica programación subdimensionada.

9. Índice de retrabajo

El retrabajo mide la calidad de la ejecución: cuánto del esfuerzo del equipo se gasta rehaciendo lo que ya se había dado por terminado.

Fórmula: Índice de retrabajo = HH aplicado en órdenes reabiertas ÷ HH total trabajado × 100.

Cómo medir: define un criterio objetivo de reapertura (misma falla, mismo equipo, dentro de una ventana de tiempo) y registra el vínculo entre la orden nueva y la original.

Rango objetivo: el ideal técnico es cero. Cada punto porcentual de retrabajo consume HH que ya era escaso, mina la confiabilidad del activo y la credibilidad del mantenimiento ante la operación.

La trampa: sin el vínculo entre órdenes, el retrabajo se disfraza de falla nueva, el índice queda bonito y el problema (intervención paliativa, falta de procedimiento, pieza equivocada) sigue invisible.

10. Costo de mantenimiento sobre facturación

Este es el indicador que traduce el mantenimiento al lenguaje de la dirección: cuánto de los ingresos de la empresa se consume para mantener los activos operando.

Fórmula: Costo de mantenimiento sobre facturación = costo total de mantenimiento ÷ facturación bruta × 100.

Cómo medir: el costo total incluye mano de obra propia, materiales, servicios de terceros y la estructura del área. El rigor en la apropiación de costos por orden es lo que permite después abrir el número por activo, por área y por tipo de mantenimiento.

Rango objetivo: como referencia histórica pública, las ediciones del Documento Nacional de ABRAMAN registraron el costo de mantenimiento de las empresas brasileñas oscilando entre cerca del 3,6% y 4,4% de la facturación en las mediciones de los años 1990, nivel que la asociación siguió acompañando en las ediciones posteriores de la investigación. El número de tu planta debe compararse con su propio histórico y con empresas del mismo sector.

La trampa: recortar el costo de mantenimiento derriba este indicador en el corto plazo y derriba la disponibilidad en el mediano. La lectura correcta es siempre en par: costo cayendo con disponibilidad estable es eficiencia; costo cayendo con disponibilidad cayendo es deuda técnica siendo contratada.

11. Costo de mantenimiento sobre valor de reposición (CPMV)

El CPMV compara el costo anual de mantener un activo con el costo de comprarlo nuevo, y es el indicador que fundamenta decisiones de reforma o sustitución.

Fórmula: CPMV = costo anual de mantenimiento del activo ÷ valor de reposición del activo × 100.

Cómo medir: exige apropiación de costo por equipo (no solo por centro de costo) y un valor de reposición actualizado, no el valor contable depreciado.

Rango objetivo: cuanto menor, mejor. Cuando el costo anual de mantener el activo se vuelve una fracción relevante del costo de sustituirlo, y sobre todo cuando esa fracción crece año tras año, la ingeniería de mantenimiento debe abrir el estudio de viabilidad entre reforma (retrofit) y desmovilización.

La trampa: este indicador solo funciona para quien apropia el costo en la orden correcta del equipo correcto. La apropiación genérica en órdenes "paraguas" esconde exactamente los activos que están devorando el presupuesto.

12. Wrench time (tiempo efectivo)

El wrench time mide la fracción de la jornada en que el mantenedor está efectivamente ejecutando trabajo de mantenimiento, con la herramienta en la mano, en contraste con desplazamientos, esperas y burocracia.

Fórmula: Wrench time = horas de ejecución efectiva ÷ horas totales de la jornada × 100.

Cómo medir: por muestreo estructurado de actividades o por los registros detallados de ejecución. El objetivo no es vigilar al técnico, es ver cuánto de la capacidad contratada está siendo consumida por espera de pieza, espera de liberación y desplazamiento.

Rango objetivo: en plantas sin gestión activa de este indicador, la ejecución efectiva suele ser minoría de la jornada, y por eso es la mayor mina de capacidad escondida del mantenimiento: cada punto recuperado equivale a capacidad nueva sin contratar.

La trampa: atacar el indicador presionando al técnico, en lugar de atacar las esperas que lo rodean, produce registro maquillado y ninguna hora más de ejecución real. El tema tiene su propio artículo: el wrench time y la fricción operacional que consume a tu equipo.

La trampa que atraviesa a todos: la calidad del registro

Relee la lista y nota el patrón: los 12 indicadores dependen de datos nacidos en la ejecución de campo. Horario de parada y retorno (MTBF, MTTR, disponibilidad), HH estimado y realizado (backlog, wrench time), tipo de orden (correctivo, preventivo), vínculo entre órdenes (retrabajo), costo apropiado por equipo (costo sobre facturación, CPMV).

Cuando el registro se hace horas o días después de la ejecución, de memoria, todos esos campos se vuelven aproximación, y el panel entero pasa a exhibir indicadores ficticios: números precisos en la apariencia, equivocados en el origen. La gestión entonces toma decisiones correctas sobre una planta que no existe. El mecanismo de ese efecto, con los campos más afectados, está en el artículo sobre el registro tardío y la distorsión de los KPIs de mantenimiento.

Por eso la digitalización de la punta no es lujo, es prerrequisito de medición: registro en el momento y en el lugar de la ejecución, con el cierre técnico liberando el activo en el sistema en tiempo real. Si tu equipo todavía registra en papel o al final del turno, PM Run Movilidad resuelve exactamente ese origen del problema, con registro en el celular integrado a SAP PM, funcionando incluso sin conexión. Conoce PM Run Movilidad y garantiza indicadores que reflejan el campo.

Indicadores de seguridad y de personas

Dos grupos de indicadores complementan el panel técnico y financiero:

  • Tasa de frecuencia de accidentes (TF): número de accidentes con baja multiplicado por 1.000.000, dividido por el total de HH de exposición al riesgo. Es el termómetro de la exposición del equipo.
  • Tasa de gravedad de accidentes (TG): número de días perdidos y debitados multiplicado por 1.000.000, dividido por el total de HH de exposición al riesgo. Mide la severidad de lo que ocurrió.
  • Horas de capacitación: porcentaje del HH total dedicado a la formación técnica y comportamental. Un equipo capacitado aparece en los otros indicadores: menos retrabajo, MTTR menor, más seguridad.

Estos índices convergen los intereses de todos: ninguna ganancia de disponibilidad justifica que TF y TG empeoren.

Cómo implantar sin volverse burocracia

Doce indicadores descritos no significan doce metas en la pared. Tres reglas prácticas para la implantación:

  • Empieza por pocos y encadenados: disponibilidad, MTBF, MTTR, backlog y costo sobre facturación forman un núcleo que ya cuenta la historia completa (¿el activo rompe? ¿vuelve rápido? ¿el equipo da abasto? ¿a qué costo?). Los demás entran cuando el registro madure.
  • Todo indicador necesita dueño y reunión: un número sin ritual de análisis crítico es decoración. La rutina es el ciclo PDCA aplicado: planificar la meta, ejecutar, verificar el indicador y actuar sobre el desvío, tratando la causa y no el síntoma.
  • Automatiza la recolección antes de sofisticar el análisis: un tablero bonito sobre dato malo es una ilusión cara. Primero garantiza el registro en el origen, después evoluciona la capa de análisis.

El panel de indicadores es uno de los pilares del Planeación y Control del Mantenimiento; para ver cómo se integra a roles, rutinas y flujo de órdenes, consulta la guía completa de planeación y control del mantenimiento. Y para acompañar carga de trabajo, productividad y programación en tiempo real sobre SAP PM, PM Run Planeación entrega esa visión lista. Conoce PM Run Planeación y acompaña tus indicadores en tiempo real.

Preguntas frecuentes sobre KPIs de mantenimiento

¿Cuáles son los 5 principales indicadores de mantenimiento?

Un núcleo eficaz reúne disponibilidad física, MTBF, MTTR, backlog y costo de mantenimiento sobre facturación. Juntos responden si el activo rompe con frecuencia, si vuelve rápido a operar, si el equipo da abasto con la demanda y cuánto cuesta. Los demás indicadores refinan esa lectura.

¿Qué son los KPIs de mantenimiento?

Los KPIs de mantenimiento (Key Performance Indicators) son las métricas clave que miden el desempeño de la función mantenimiento: confiabilidad y disponibilidad de los activos, gestión de la carga de trabajo, calidad de la ejecución, costos y seguridad. Transforman los registros de las órdenes de servicio en base objetiva para decisiones de gestión.

¿Cuál es la diferencia entre MTBF y MTTR?

El MTBF es el tiempo medio entre fallas: mide la confiabilidad, es decir, cuánto tiempo opera el equipo entre una rotura y otra. El MTTR es el tiempo medio para reparar: mide la rapidez con que el equipo devuelve el equipo a operación. El primero debe subir; el segundo, bajar.

¿Qué es el mantenimiento de clase mundial?

Es el estándar de gestión en que el mantenimiento opera con predominio de trabajo planificado, indicadores medidos con dato confiable de campo y mejora continua estructurada. En la práctica, significa correctivo de emergencia en caída constante, plan preventivo cumplido y decisiones de costo basadas en apropiación precisa por activo.

¿Cuántos indicadores necesita un equipo de mantenimiento?

Menos de lo que parece. Un núcleo de 4 a 6 indicadores bien medidos y analizados en rutina vale más que un panel con 20 números que nadie audita. Empieza por el núcleo (disponibilidad, MTBF, MTTR, backlog, costo) y amplía conforme la calidad del registro madura.

Del dato a la decisión

Los 12 indicadores de esta guía forman un sistema: los de confiabilidad dicen dónde le duele al activo, los de carga dicen si el equipo alcanza, los económicos dicen cuánto cuesta y los de calidad dicen si el trabajo se está haciendo bien. Ninguno de ellos vale nada sin la materia prima común: el registro fiel de la ejecución de campo.

La plataforma PM Run integra Planeación y Movilidad conectadas a SAP PM en tiempo real, y ya apoya a más de 12.000 usuarios en equipos de mantenimiento por Brasil. Si el próximo paso de tu gestión es medir de verdad, conoce la plataforma PM Run y solicita una demostración.

Este contenido fue desarrollado por el equipo de PM Run, especialistas en gestión de mantenimiento integrada a SAP.

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